Profesor: Manu Vera.
Fecha:7 de Febrero de 2018.
Efecto:
Un espectador cuenta 10 cartas de una baraja de dorso azul, otro cuenta 10 de otra baraja de dorso rojo. Se juntan y el mago va retirando cartas de distintos colores y al ir comprobando las que quedan, el resultado nunca es el esperado por los espectadores.
Material:
2 barajas distintas, una con dorso rojo y otra con dorso azul y dos cartas de doble dorso azul y rojo. Cada una de estas la situaremos en la parte superior de una baraja.
Método:
Damos al público una hoja con una tabla de dos columnas, una para apuntar las cartas de color azul y otra para apuntar las de color rojo.
Sacamos las dos barajas, y en cada una de ellas en la parte superior estará situada una de las de doble dorso.
Pedimos a un espectador que cuente 10 cartas de una de las barajas situándolas boca abajo sobre la mesa, de esta forma invertimos el orden de las mismas y la de doble dorso quedará en la parte inferior de estas 10.
Repetimos el proceso con otro espectador y la otra baraja.
Antes de dar las barajas al espectador podemos hacer una mezcla por imbricación, cuidando que la primera carta siga estando en primer lugar tras la mezcla y que además no se vea su cara durante la realización de la misma.
Juntamos las 10 cartas de un paquete con las 10 del otro, para ello con una mano se coge un pack en posición de carta corrida y con la otra se coge el otro en posición beadle. Aproximamos el pack de la mano izquierda al de la derecha tapando con las cartas de la derecha las de la izquierda en el momento de juntarlas, el objetivo es que las cartas estén con las caras enfrentadas. Justo en el centro habrán quedado las dos de doble dorso y con los colores en el mismo sentido.
Hacemos una extensión en la mesa con las 20 cartas, quedando así las de un color boca arriba y las del otro color boca abajo, voltemaos la extensión y ahora las que estaban boca arriba están boca abajo y viceversa. Recogemos rápido pero tranquilos, de esta forma el público ha podido ver las cartas de ambos colores situadas unas frente a las otras.
Con las cartas recogidas, dejamos en la parte superior las de dorso azul y preguntamos al público, “¿cuantas cartas azules tenemos?”, y dirán 10, “y ¿cuantas rojas?” y dirán nuevamente 10, entonces pedimos que apunten el número en las columnas de cada color de la tabla que le dimos inicialmente.
En la tabla quedará entonces: A-10 R-10.
Iniciamos el juego retirando una carta azul, la mostramos claramente al público para que vean que se retira y dejamos las cartas restantes sobre la mesa para que quede claro que no las tocamos. Entonces preguntamos “¿cuantas cartas azules nos quedan?” y nos dirán 9, “y ¿cuantas rojas?” y nos dirán 10, “pues apuntadlo”.
En la tabla quedará entonces: A-9 R-10
Una vez apuntado decimos, “¡vamos a comprobarlo! “ y cogemos las cartas en la mano izquierda y contamos las azules colocándolas en la mano derecha sin cambiarlas de posición y vamos contando y...sorpresa, “¡hay 10 cartas azules!”. Las dejamos sobre la mesa y empezamos a contar el resto, que están boca arriba, así que las vamos contado sobre la mesa colocándolas boca abajo para que se vea que son de dorso rojo y se va invirtiendo el orden. Contamos y... “¡hay 9 cartas rojas!, sorprendente”, la comprobación nos ofrece un resultado al revés de lo que teniamos apuntado. Entonces decimos “¡No pasa nada, pero hay que fijarse bien!” y pedimos que se apunte el resultado, así que ahora quedan A-10 R-9
Cogemos las rojas que están boca abajo en la mesa, damos la vuelta al pack y colocamos sobre ellas las cartas azules, volteamos todas las cartas y decimos que ahora vamos a quitar una roja, la quitamos claramente y dejamos el resto sobre la mesa para que quede claro que no las tocamos, y preguntamos nuevamente, “¿cuantas cartas rojas nos quedan?” y nos dicen 8, “¿y azules?” y nos dicen 10. “¡Pues apuntadlo!”, y la tabla queda así A-10 R-8.
Una vez apuntado decimos, “¡vamos a comprobarlo!” y cogemos las cartas en la mano izquierda dejando ahora las rojas en la parte superior y las contamos colocándolas en la mano derecha sin cambiarlas la posición y vamos contando y... “sorpresa, ¡hay 10 cartas rojas!”. Las dejamos sobre la mesa y empezamos a contar el resto, que están boca arriba, así que las vamos contado sobre la mesa colocándolas boca abajo para que se vea que son de dorso azul y se va invirtiendo el orden. Contamos y... “¡hay 8 cartas azules!, sorprendente, la comprobación nos ofrece un resultado al revés de lo que teniamos apuntado”. Entonces decimos “¡No pasa nada, pero hay que fijarse bien!” y pedimos que se apunte el resultado, así que ahora quedan A-8 R-10
Cogemos las cartas azules que están boca abajo en la mesa, damos la vuelta al pack y colocamos sobre ellas las rojas, volteamos todas y decimos que vamos a quitar una carta de cada color, las quitamos claramente y dejamos el resto sobre la mesa para que quede claro que no las tocamos, y preguntamos nuevamente, “¿cuantas cartas rojas nos quedan?” y nos dicen 9, “¿y azules?” y nos dicen 7. “¡Pues apuntadlo!”, y la tabla queda así A-7 R-9.
Una vez apuntado decimos, “¡vamos a comprobarlo!” y cogemos las cartas en la mano izquierda dejando ahora las azules en la parte superior y las contamos colocándolas en la mano derecha sin cambiarlas la posición y vamos contando y... “sorpresa, ¡hay 9 cartas azules!”. Las dejamos sobre la mesa y empezamos a contar el resto, que están boca arriba, así que las vamos contado sobre la mesa colocándolas boca abajo para que se vea que son de dorso rojo y se va invirtiendo el orden. Contamos y... “¡hay 7 cartas rojas!, sorprendente”, la comprobación nos ofrece un resultado al revés de lo que teniamos apuntado. Entonces decimos “¡No pasa nada, pero hay que fijarse bien!” y pedimos que se apunte el resultado, así que ahora quedan A-9 R-7.
Cogemos las rojas que están boca abajo en la mesa, damos la vuelta al pack y colocamos sobre ellas las azules, volteamos todas ly decimos que vamos a quitar dos cartas rojas, pero en lugar de quitar las dos primeras, retiramos un grupo de cartas con el pulgar de la mano izquierda hasta llegar a las dos últimas rojas, que son las que quitamos, esto lo hacemos sin explicar nada y sin darle importancia. Una vez quitadas dejamos el resto sobre la mesa para que quede claro que no las tocamos, y preguntamos nuevamente, “¿cuantas cartas rojas nos quedan?” y nos dicen 5, “¿y azules?” y nos dicen 9. “¡Pues apuntadlo!”, y la tabla queda así A-9 R-5.
Una vez apuntado decimos, “¡vamos a comprobarlo!” y cogemos las cartas en la mano izquierda dejando ahora las rojas en la parte superior y las contamos colocándolas en la mano derecha sin cambiarlas la posición y vamos contando y... sorpresa, “¡hay 7 cartas rojas!”. Las dejamos sobre la mesa y empezamos a contar el resto, que están boca arriba, así que las vamos contado sobre la mesa colocándolas boca abajo para que se vea que son de dorso azul y se va invirtiendo el orden. Contamos y... “¡hay 7 cartas azules!”, y decimos que “¡Esto no hay quien lo entienda!, ¡Siempre salen resultados distintos a los que teníamos apuntados!” y dejamos el juego haciéndonos socarronamente los sorprendidos por los resultados obtenidos.
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Vaso a través de la mesa
Profesor: Manu Vera.
Material:
Un vaso, una hoja de periódico y una moneda.
Efecto:
Se anuncia a los espectadores que la moneda va a atravesar la mesa y finalmente esta es atravesada por el vaso.
Desarrollo:
El mago auncia que una moneda va a atravesar la mesa, la situa encima de esta y la cubre con un vaso boca abajo, indicando que para realizar la operación, la moneda necesita oscuridad porque la luz la perjudica, entonces coje una hoja de periódico y cubre el vaso que contiene la moneda debajo. El periódico adquiere la forma del vaso que está cubriendo.
Una vez realizado lo anterior, el mago coloca la mano izquierda bajo la mesa, a la altura en la que supuestamente debe caer la moneda y con la mano derecha sujeta el vaso cubierto por el periódico y dice: "un, dos, tres.... ¡la moneda a atravesado la mesa" y antes que el público pueda decir nada, el mago continúa y dice "pero esto no es lo difícil, lo difícil es que la moneda regrese", en ese momento sube el vaso hacia arriba, que sigue cubierto por el periódico y aparece la moneda en el mismo lugar en el que estaba, con esto se provoca el momento gracioso ya que todo el mundo es consciente que se trata de una broma porque la moneda nunca pasó la mesa.
Mientras la atención está en la moneda, el mago, que acaba de levantar el vaso, se echa hacia atrás ligeramente para dejar la atención en la moneda y rozando el borde de la mesa con su mano, deja caer el vaso en su regazo sujetando este con las piernas (es importante que la mano que sujeta el vaso esté rozando el borde de la mesa, ya que así se asegura que nadie puede ver como está cayendo el vaso). El periódico queda en la mano del mago manteniendo la misma forma que tenía cuando estaba cubriendo el vaso.
Ante la situación graciosa del momento, el mago dice que va a repetir el truco, entonces con la mano derecha coloca el periódico con la forma de vaso sobre la moneda, se lleva la mano izquierda bajo la mesa (pasando del codo en la parte inferior) y coge el vaso del regazo. En este momento el mago dice: "va a atravesar la moneda... 1, 2, 3.... o...¡mejor no!...lo que va a atravesar es ¡¡¡¡EL VASO!!!!" y la mano derecha suelta el periódico con forma de vaso, se eleva y golpea fuertemente sobre el periódico a la vez que la mano izquierda con el vaso bajo la mesa golpea con el vaso en la parte inferior para simular el ruido que este hace al atravesar y el mago retrocede y saca el vaso a la parte superior diciendo "¡¡¡¡aquí está el vaso, que atravesó la mesa!!!!"
Consideraciones:
La técnica de dejar el vaso en el regazo se conoce como técnica Slydini en honor a este gran mago que la usaba.
Slydini daba tres reglas importantes para el desarrollo de juegos como este:
1.- Manos unidas al cuerpo como dos perchas. Si el cuerpo se adelanta, las manos también lo hacen y si se atrasa, las manos también, manteniendo siempre la misma distancia.
2.- Si las manos se adelantan, suben, si se atrasan, bajan.
3.- El borde de la mesa quema. En el juego anterior, cuando dejamos el vaso en el regazo, tenemos que tener la mano en el borde de la mesa, pero sólo en el momento de descargar el vaso, una vez hecho esto, retirar la mano inmediatemente pero de forma natural, sin prisas.
Slydini está considerado como uno de los cinco mejores magos de la historia.
Vídeo de Slydini haciendo su famoso truco de los pañuelos
Mezcla hasta jactarse
Mezcla hasta jactarse.
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 2 de Julio de 2018
Efecto:
De una baraja mezclada y cortada varias veces por los espectadores, el mago es capaz de saber, con predicciones previas, cuantas cartas están cara abajo, de estas cuantas son rojas y que las negras son todas de un palo menos una cuya identidad también es capaz de predecir.
Material:
Una baraja.
Preparación:
Juntar las 23 cartas que vamos a usar para las predicciones, por ejemplo podemos situarlas abajo.
Estas 23 serán 15 de color rojo, y de las 8 negras restantes 7 serán de un palo y una de otro.
Para poder distinguir rápidamente estas 23 entre el resto, podemos poner como extremo superior e inferior de este paquete una misma carta, por ejemplo la J de rombos y la J de corazones, y entre ambas todas las demás.
Preparar cuatro papeles en los que se anotarán las cuatro predicciones que se van a realizar. Estas dirán lo siguiente:
Predicción 1: 23 cartas estarán boca abajo.
Predicción 2: De las 23 anteriores, 15 serán de color rojo.
Predicción 3: Las 8 restantes negras serán todas del mismo palo, trebol.
Predicción 4: Todas menos una.... que será el 3 de picas.
Desarrollo:
Una parte muy importante de este juego es la forma en la que presentamos las predicciones al inicar el mismo.
Con el estilo que queramos darle y con la presentación que se nos ocurra (por ejemplo podemos decir que hemos tenido un sueño y que al despertar apuntamos, para no olvidarlas, tres cosas que vivimos en el sueño) sacamos del bolsillo tres papeles con las tres primeras predicciones, las dejamos sobre la mesa y no las enseñaremos hasta el final.
Empezamos el juego haciendo mezclas que no modifiquen la posición relativa de las cartas, pedimos a algún espectador que corte y que si lo desea vuelva a cortar. Una vez acabado, las 23 cartas que teniamos preparadas seguirán juntas, en cualquier lugar de la baraja, pero juntas.
Extendemos boca arriba con la excusa de que vean que son cartas normales que no tienen ningún tipo de preparación y miramos donde están las 23 que nos interesan y recogemos de tal manera que estas se coloquen en la parte de arriba o la de abajo de la baraja, y acto seguido las cogemos y se las damos a un espectador, dándole a otro todas las demás. Esto lo podemos hacer relativamente rápido porque sabemos que nuestras cartas buscadas están situadas entre las J de corazones y rombos, tal como las dejamos inicialmente preaparadas.
Pedimos a ambos espectadores que mezclen a su gusto, y cuando hayan terminado cuadren y dejen sus packs sobre la mesa. Posteriormente les pedimos que corten cada uno su pack y que entreguen al espectador de al lado una parte y se queden con la otra, y ahora que cada uno vuelva a mezclar sus cartas y al acabar las dejen cuadradas nuevamente en la mesa. Ahora tenemos cuatro packs mezclados por cuatro espectadores.
Hay que tener la precaución de controlar cuales son los dos packs que tienen las 23 cartas y cuales el resto, para esto se eligen inicialmente dos espectadores de distintos lados de la mesa, y que cada uno comparta sus cartas con otro que esté situado en su mismo lado, así tenemos en uno las 23 y en el otro el resto.
Ahora pedimos a un espectador que voltee un paquete cualquiera y acto seguido que voltee otro. Tras voltearlos, las 23 cartas controladas estarán dispuestas según una de estas dos opciones:
Opción 1.- Los dos packs de las 23 quedan en posiciones opuestas (uno cara arriba y otro cara abajo)
Opción 2.- Los dos packs de las 23 quedan en la misma posición (los dos cara abajo o los dos cara arriba).
Si sucede la Opción 1: Mezclamos un pack cara arriba con uno cara abajo, eligiendo uno de los de las 23 cartas y otro de los de las cartas cualquiera. Mezclamos igual los dos packs que quedan.
Pedimos a un espectador que voltee uno de los dos packs que se han formado y sea cual sea el que voltee, las 23 cartas quedarán en la misma dirección (todas boca arriba o todas boca abajo).
Mezclamos los dos paquetes que quedan y ahora tenemos uno solo, con las 23 en la misma dirección.
Si sucede la Opción 2: Hacemos lo mismo que en Opción 1 pero sin voltear cuando sólo nos quedan dos packs (ya que en esta opción las 23 están desde el inicio en la misma dirección).
Ahora tenemos un único pack y continuamos mezclando para dar más sensación de descontrol. Pedimos a un espectador que corte en dos y luego vuelva a cortar en dos cada pack formado, teniendo nuevamente cuatro sobre la mesa.
Pedimos que de la vuelta a dos de ellos y estos los mezclamos entre sí formando uno. Con los otros dos hacemos lo mismo, los mezclamos y se forma sólo uno.
Pedimos a un espectador que de la vuelta a uno de los dos packs que quedan y mezclamos ambos quedando ya sólo uno.
Extendemos la baraja sobre la mesa, y comprobamos si las 23 cartas están boca arriba o boca abajo (podemos fijarnos en si vemos las dos J o no las vemos). Si las 23 están boca abajo, recogemos sin hacer nada, y si están boca arriba recogemos igualmente pero volteamos la baraja antes de dejarla sobre la mesa.
Ahora tenemos ya las cartas preparadas para leer las predicciones.
Se leen las tres que están sobre la mesa acertando en las dos primeras y fallando ligeramente en la tercera. Nos excusamos diciendo que casi hemos acertado todo, que ha estado muy bien, pero acto seguido decimos que hemos tenido otro sueño más reciente que también apuntamos y en ese momento sacamos la cuarta predicción, que corrige la tercera y el acierto es del 100 %.
Fecha: 2 de Julio de 2018
Efecto:
De una baraja mezclada y cortada varias veces por los espectadores, el mago es capaz de saber, con predicciones previas, cuantas cartas están cara abajo, de estas cuantas son rojas y que las negras son todas de un palo menos una cuya identidad también es capaz de predecir.
Material:
Una baraja.
Preparación:
Juntar las 23 cartas que vamos a usar para las predicciones, por ejemplo podemos situarlas abajo.
Estas 23 serán 15 de color rojo, y de las 8 negras restantes 7 serán de un palo y una de otro.
Para poder distinguir rápidamente estas 23 entre el resto, podemos poner como extremo superior e inferior de este paquete una misma carta, por ejemplo la J de rombos y la J de corazones, y entre ambas todas las demás.
Preparar cuatro papeles en los que se anotarán las cuatro predicciones que se van a realizar. Estas dirán lo siguiente:
Predicción 1: 23 cartas estarán boca abajo.
Predicción 2: De las 23 anteriores, 15 serán de color rojo.
Predicción 3: Las 8 restantes negras serán todas del mismo palo, trebol.
Predicción 4: Todas menos una.... que será el 3 de picas.
Desarrollo:
Una parte muy importante de este juego es la forma en la que presentamos las predicciones al inicar el mismo.
Con el estilo que queramos darle y con la presentación que se nos ocurra (por ejemplo podemos decir que hemos tenido un sueño y que al despertar apuntamos, para no olvidarlas, tres cosas que vivimos en el sueño) sacamos del bolsillo tres papeles con las tres primeras predicciones, las dejamos sobre la mesa y no las enseñaremos hasta el final.
Empezamos el juego haciendo mezclas que no modifiquen la posición relativa de las cartas, pedimos a algún espectador que corte y que si lo desea vuelva a cortar. Una vez acabado, las 23 cartas que teniamos preparadas seguirán juntas, en cualquier lugar de la baraja, pero juntas.
Extendemos boca arriba con la excusa de que vean que son cartas normales que no tienen ningún tipo de preparación y miramos donde están las 23 que nos interesan y recogemos de tal manera que estas se coloquen en la parte de arriba o la de abajo de la baraja, y acto seguido las cogemos y se las damos a un espectador, dándole a otro todas las demás. Esto lo podemos hacer relativamente rápido porque sabemos que nuestras cartas buscadas están situadas entre las J de corazones y rombos, tal como las dejamos inicialmente preaparadas.
Pedimos a ambos espectadores que mezclen a su gusto, y cuando hayan terminado cuadren y dejen sus packs sobre la mesa. Posteriormente les pedimos que corten cada uno su pack y que entreguen al espectador de al lado una parte y se queden con la otra, y ahora que cada uno vuelva a mezclar sus cartas y al acabar las dejen cuadradas nuevamente en la mesa. Ahora tenemos cuatro packs mezclados por cuatro espectadores.
Hay que tener la precaución de controlar cuales son los dos packs que tienen las 23 cartas y cuales el resto, para esto se eligen inicialmente dos espectadores de distintos lados de la mesa, y que cada uno comparta sus cartas con otro que esté situado en su mismo lado, así tenemos en uno las 23 y en el otro el resto.
Ahora pedimos a un espectador que voltee un paquete cualquiera y acto seguido que voltee otro. Tras voltearlos, las 23 cartas controladas estarán dispuestas según una de estas dos opciones:
Opción 1.- Los dos packs de las 23 quedan en posiciones opuestas (uno cara arriba y otro cara abajo)
Opción 2.- Los dos packs de las 23 quedan en la misma posición (los dos cara abajo o los dos cara arriba).
Si sucede la Opción 1: Mezclamos un pack cara arriba con uno cara abajo, eligiendo uno de los de las 23 cartas y otro de los de las cartas cualquiera. Mezclamos igual los dos packs que quedan.
Pedimos a un espectador que voltee uno de los dos packs que se han formado y sea cual sea el que voltee, las 23 cartas quedarán en la misma dirección (todas boca arriba o todas boca abajo).
Mezclamos los dos paquetes que quedan y ahora tenemos uno solo, con las 23 en la misma dirección.
Si sucede la Opción 2: Hacemos lo mismo que en Opción 1 pero sin voltear cuando sólo nos quedan dos packs (ya que en esta opción las 23 están desde el inicio en la misma dirección).
Ahora tenemos un único pack y continuamos mezclando para dar más sensación de descontrol. Pedimos a un espectador que corte en dos y luego vuelva a cortar en dos cada pack formado, teniendo nuevamente cuatro sobre la mesa.
Pedimos que de la vuelta a dos de ellos y estos los mezclamos entre sí formando uno. Con los otros dos hacemos lo mismo, los mezclamos y se forma sólo uno.
Pedimos a un espectador que de la vuelta a uno de los dos packs que quedan y mezclamos ambos quedando ya sólo uno.
Extendemos la baraja sobre la mesa, y comprobamos si las 23 cartas están boca arriba o boca abajo (podemos fijarnos en si vemos las dos J o no las vemos). Si las 23 están boca abajo, recogemos sin hacer nada, y si están boca arriba recogemos igualmente pero volteamos la baraja antes de dejarla sobre la mesa.
Ahora tenemos ya las cartas preparadas para leer las predicciones.
Se leen las tres que están sobre la mesa acertando en las dos primeras y fallando ligeramente en la tercera. Nos excusamos diciendo que casi hemos acertado todo, que ha estado muy bien, pero acto seguido decimos que hemos tenido otro sueño más reciente que también apuntamos y en ese momento sacamos la cuarta predicción, que corrige la tercera y el acierto es del 100 %.
Carta distinta de Le Paul.
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 2 de Julio de 2018
Efecto:
Se sacan siete cartas de una baraja azul que se muestran de cara y dorso. Entre estas cartas se mete una de distinto color.
Con las cartas cara arriba se elige una de ellas para ver si es la de distinto dorso. El público dirá que no, que esa no es la distinta, se muestra el dorso y efectivamente no es de distinto color de dorso, pero... con un toque mágico sí que es la distinta, porque el resto se vuelven del color de la diferente.
Material:
Una baraja y siete cartas con un color de dorso diferente.
Preparación:
Se colocan seis cartas de distinto dorso en la parte inferior de la baraja y otra también de dorso diferente se lleva en el bolsillo.
Sería bueno quitar las seis cartas de la baraja original que son iguales a las seis que hemos colocado en la parte inferior.
Método:
El mago dice que va a enseñar unas cartas e indica que es un ejercicio de memoria, que intenten recordar alguna, que cada espectador recuerde las que pueda.
Reparte dorso arriba siete cartas, de forma que quede claro el color, todas azules (no hace falta que lo diga pero se ve).
Las colocamos como muestra la figura (dos líneas de tres y una al lado fuera de la línea), para que quede en la memoria de los espectadores la figura de las siete cartas con el dorso azul.
Se empiezan a voltear poco a poco y cuando lleve tres o cuatro dadas la vuelta, dice que no... que se ha equivocado..., recoge las siete cartas y las vuelve a poner en el lomo de la baraja y dice que va a enseñarlas directamente según las muestra para que las vayan recordando, entonces voltea la baraja y las empieza a colocar de una en una sobre la mesa cara arriba, situando las siete primeras que estaban en la boca del paquete (seis rojas y una azul).
Una vez mostradas las siete, la séptima que es del mismo color que la baraja, la usamos como pala para recoger el resto y las cuadramos y colocamos en la mano derecha. Gesticulamos con las cartas para que todo el mundo vea que son de dorso azul, y como es un ejercicio de memoria, decimos que vamos a enseñarlas nuevamente, deslizándolas una a una sobre la mano izquierda sin que se vea el dorso. Repetimos la acción para que vuelvan a ver las cartas y con ello logramos que la carta azul vuelva a estar en el lomo de las siete cartas y así podemos volver a mostrar distraidamente el dorso.
Se indica que como el juego es de memorizar, vamos a introducir una carta nueva entre las siete, y que para que sepamos que es diferente va a ser de un color de dorso distinto, y se saca la carta roja del bolsillo, situándola por el medio de las siete, mostrando el dorso pero no la cara.
Indicamos que vamos a pasar todas las cartas nuevamente para ver si son capaces de ver cual es la distinta, pero se dice que no digan nada. Las pelamos de una en una hacia la mano izquierda, y repetimos nuevamente para dejar la de dorso azul en su posición inicial (en la parte superior).
Ahora pedimos a un espectador que diga un número pequeño (menor que siete que es el número de cartas que tenemos) y que en el número que diga vamos a ser capaces de sacar la carta distinta. Con las cartas cara arriba en la mano derecha, hacemos carta corrida de la que está en el lomo, la única azul, y se van sacando cartas desde abajo una a una dejándolas de cara en la mesa, y cuando llegamos al número dicho, se saca la superior (que es la única que es azul entre las ocho).
Preguntamos si hemos acertado, nos dirán que no, entonces decimos que hay que ver el color de dorso para comprobarlo, y al voltearla es azul, por tanto es cierto que no hemos acertado, pero... damos un toque mágico sobre las otras (que están de cara sobre la mesa) y al voltearlas todas se han convertido en rojas, así que síiii hemos acertado, la elegida es la única azul, por tanto es la única de color distinto a todas.
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 2 de Julio de 2018
Efecto:
Se sacan siete cartas de una baraja azul que se muestran de cara y dorso. Entre estas cartas se mete una de distinto color.
Con las cartas cara arriba se elige una de ellas para ver si es la de distinto dorso. El público dirá que no, que esa no es la distinta, se muestra el dorso y efectivamente no es de distinto color de dorso, pero... con un toque mágico sí que es la distinta, porque el resto se vuelven del color de la diferente.
Material:
Una baraja y siete cartas con un color de dorso diferente.
Preparación:
Se colocan seis cartas de distinto dorso en la parte inferior de la baraja y otra también de dorso diferente se lleva en el bolsillo.
Sería bueno quitar las seis cartas de la baraja original que son iguales a las seis que hemos colocado en la parte inferior.
Método:
El mago dice que va a enseñar unas cartas e indica que es un ejercicio de memoria, que intenten recordar alguna, que cada espectador recuerde las que pueda.
Reparte dorso arriba siete cartas, de forma que quede claro el color, todas azules (no hace falta que lo diga pero se ve).
Las colocamos como muestra la figura (dos líneas de tres y una al lado fuera de la línea), para que quede en la memoria de los espectadores la figura de las siete cartas con el dorso azul.
Se empiezan a voltear poco a poco y cuando lleve tres o cuatro dadas la vuelta, dice que no... que se ha equivocado..., recoge las siete cartas y las vuelve a poner en el lomo de la baraja y dice que va a enseñarlas directamente según las muestra para que las vayan recordando, entonces voltea la baraja y las empieza a colocar de una en una sobre la mesa cara arriba, situando las siete primeras que estaban en la boca del paquete (seis rojas y una azul).
Una vez mostradas las siete, la séptima que es del mismo color que la baraja, la usamos como pala para recoger el resto y las cuadramos y colocamos en la mano derecha. Gesticulamos con las cartas para que todo el mundo vea que son de dorso azul, y como es un ejercicio de memoria, decimos que vamos a enseñarlas nuevamente, deslizándolas una a una sobre la mano izquierda sin que se vea el dorso. Repetimos la acción para que vuelvan a ver las cartas y con ello logramos que la carta azul vuelva a estar en el lomo de las siete cartas y así podemos volver a mostrar distraidamente el dorso.
Se indica que como el juego es de memorizar, vamos a introducir una carta nueva entre las siete, y que para que sepamos que es diferente va a ser de un color de dorso distinto, y se saca la carta roja del bolsillo, situándola por el medio de las siete, mostrando el dorso pero no la cara.
Indicamos que vamos a pasar todas las cartas nuevamente para ver si son capaces de ver cual es la distinta, pero se dice que no digan nada. Las pelamos de una en una hacia la mano izquierda, y repetimos nuevamente para dejar la de dorso azul en su posición inicial (en la parte superior).
Ahora pedimos a un espectador que diga un número pequeño (menor que siete que es el número de cartas que tenemos) y que en el número que diga vamos a ser capaces de sacar la carta distinta. Con las cartas cara arriba en la mano derecha, hacemos carta corrida de la que está en el lomo, la única azul, y se van sacando cartas desde abajo una a una dejándolas de cara en la mesa, y cuando llegamos al número dicho, se saca la superior (que es la única que es azul entre las ocho).
Preguntamos si hemos acertado, nos dirán que no, entonces decimos que hay que ver el color de dorso para comprobarlo, y al voltearla es azul, por tanto es cierto que no hemos acertado, pero... damos un toque mágico sobre las otras (que están de cara sobre la mesa) y al voltearlas todas se han convertido en rojas, así que síiii hemos acertado, la elegida es la única azul, por tanto es la única de color distinto a todas.
Triple coincidencia de Scarnia
Triple coincidencia de Scarnia.
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 16 de Mayo de 2018.
Efecto:
Un espectador, con una baraja de un color de dorso, y el mago, con una baraja de otro color, intercambian tres cartas cualquiera y las tres coinciden.
Material:
Dos barajas del mismo color.
Preparación:
Sacamos tres cartas iguales de cada baraja y en una de ellas preparamos esas seis dejando en la parte superior las tres que pertecen a esa baraja e intercaldas por el centro las otras tres que pertenecen a la de distinto dorso.
Método:
Enseñamos ambas barajas al espectador y le forzamos a que coja la que no está preparada. Podemos decir que señale una y si es la que nos interesa, directamente le decimos que la coja, y si es la preparada la cogemos y decimos que vamos a barajearla y sin darle importancia, le pedimos que él haga lo mismo con la otra, que la mezcle a su gusto.
Realizamos una mezcla americana cara arriba, cuidando que no se pierda la posición de las tres cartas superiores (las preparadas) ni de las inferiores (otras tres por ejemplo).
Realizada la mezcla volteamos la baraja y le pedimos al espectador que corte la suya, indicándole que por el lugar donde lo haga, elegiremos una carta. Dejamos la carta superior de nuestra baraja (una de las coincidentes) sobre la mesa, y cuando el espectador realiza el corte, antes de completar, intercambiamos su carta por la nuestra, de esta forma habremos enviado a su baraja la primera que nos interesa.
Le pedimos que corte y complete tantas veces como quiera para que quede perdida en el mazo, y mientras hace esto, realizamos un doble corte en nuestra baraja que hace que su carta (que habiamos colocado en posición superior al realizar el intercambio) acabe colocada en la parte inferior.
De la misma forma que hemos intercambiado la primera carta, lo hacemos con la segunda y la tercera, que acabarán entre la baraja del espectador, mientras que las tres suyas (que no sabemos cuales son ni nos interesa saberlo), las habremos colocado juntas en la parte inferior de nuestra baraja.
Finalizados los intercambios le pedimos su baraja y colocamos la nuestra sobre ella, de esta forma las tres cartas que teniamos en posición inferior, y que pertenecian a la baraja del espectador, se unirán al resto de sus cartas.
Con las dos barajas juntas hacemos una extensión de todas las cartas dorso arriba y el resultado será el siguiente: Las cartas del espectador todas juntas y entre ellas las tres que le intercambiamos de nuestra baraja (y que sabemos cuales son porque están previamente preparadas) y a continuación nuestra baraja con tres cartas intercaldas que pertenecen a la baraja del espectador pero que no son las que el nos intecambió, sino que son las que previamente habiamos colocado.
En esta situación separamos hacía arriba tres intercaldas en una baraja y hacia abajo las otras tres, cogemos tres en la mano en posición de dar y le pedimos al espectador que vaya volteando las otras tres y a cada una que voltee enseñamos la coincidente que tenemos en la mano, provocando el asombro "ohhhh, es la misma carta...", y otra vez lo mismo "ohhhh, esta también coincide...." y finalmente "ohhhhh, esta también, las tres coinciden...."
Nota:
Este juego podemos encontrarlo descrito en el libro "Estrellas de la Magia".
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 16 de Mayo de 2018.
Efecto:
Un espectador, con una baraja de un color de dorso, y el mago, con una baraja de otro color, intercambian tres cartas cualquiera y las tres coinciden.
Material:
Dos barajas del mismo color.
Preparación:
Sacamos tres cartas iguales de cada baraja y en una de ellas preparamos esas seis dejando en la parte superior las tres que pertecen a esa baraja e intercaldas por el centro las otras tres que pertenecen a la de distinto dorso.
Método:
Enseñamos ambas barajas al espectador y le forzamos a que coja la que no está preparada. Podemos decir que señale una y si es la que nos interesa, directamente le decimos que la coja, y si es la preparada la cogemos y decimos que vamos a barajearla y sin darle importancia, le pedimos que él haga lo mismo con la otra, que la mezcle a su gusto.
Realizamos una mezcla americana cara arriba, cuidando que no se pierda la posición de las tres cartas superiores (las preparadas) ni de las inferiores (otras tres por ejemplo).
Realizada la mezcla volteamos la baraja y le pedimos al espectador que corte la suya, indicándole que por el lugar donde lo haga, elegiremos una carta. Dejamos la carta superior de nuestra baraja (una de las coincidentes) sobre la mesa, y cuando el espectador realiza el corte, antes de completar, intercambiamos su carta por la nuestra, de esta forma habremos enviado a su baraja la primera que nos interesa.
Le pedimos que corte y complete tantas veces como quiera para que quede perdida en el mazo, y mientras hace esto, realizamos un doble corte en nuestra baraja que hace que su carta (que habiamos colocado en posición superior al realizar el intercambio) acabe colocada en la parte inferior.
De la misma forma que hemos intercambiado la primera carta, lo hacemos con la segunda y la tercera, que acabarán entre la baraja del espectador, mientras que las tres suyas (que no sabemos cuales son ni nos interesa saberlo), las habremos colocado juntas en la parte inferior de nuestra baraja.
Finalizados los intercambios le pedimos su baraja y colocamos la nuestra sobre ella, de esta forma las tres cartas que teniamos en posición inferior, y que pertenecian a la baraja del espectador, se unirán al resto de sus cartas.
Con las dos barajas juntas hacemos una extensión de todas las cartas dorso arriba y el resultado será el siguiente: Las cartas del espectador todas juntas y entre ellas las tres que le intercambiamos de nuestra baraja (y que sabemos cuales son porque están previamente preparadas) y a continuación nuestra baraja con tres cartas intercaldas que pertenecen a la baraja del espectador pero que no son las que el nos intecambió, sino que son las que previamente habiamos colocado.
En esta situación separamos hacía arriba tres intercaldas en una baraja y hacia abajo las otras tres, cogemos tres en la mano en posición de dar y le pedimos al espectador que vaya volteando las otras tres y a cada una que voltee enseñamos la coincidente que tenemos en la mano, provocando el asombro "ohhhh, es la misma carta...", y otra vez lo mismo "ohhhh, esta también coincide...." y finalmente "ohhhhh, esta también, las tres coinciden...."
Nota:
Este juego podemos encontrarlo descrito en el libro "Estrellas de la Magia".
Renión de Ases.
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 9 de Mayo de 2018
Efecto:
Se muestran cuatro ases separados en la mesa y junto a cada uno de ellos se colocan tres cartas indiferentes. Los espectadores eligen un grupo de esos cuatro (un as y tres indiferentes) y al mostrarlos boca arriba, los ases de los packs no elegidos desaparecen y aparecen los cuatro ases en el pack elegido.
Técnica:
Cambio de Braue.
Método:
Se sacan los cuatro ases y se entregan a los espectadores para que los vean, se dejan sobre la mesa e indicamos que el juego va a realizarse con esos cuatro ases, aunque posteriormente utilizaremos mas cartas de la baraja. En el momento de indicar esto, extendemos unas pocas cartas para apoyar la explicación y al recoger tomamos separación de tres de ellas con el meñique de la mano izquierda.
Con la mano derecha cogemos los cuatro ases boca arriba acercándolos a la baraja, iniciando en ese momento el cambio de Braue, consistente en dejar los cuatro ases cara arriba sobre la baraja y acto seguido cogerlos con la mano derecha, aprovechando para llevarnos además las tres cartas separadas con el meñique de la izquierda, así en este momento en la mano derecha tenemos siete cartas, los cuatro ases y tres mas, pero los espectadores piensan que sólo tenemos los cuatro ases.
En el momento de retirar las siete cartas con la mano derecha, intentamos biselarlas un poco para que no se aprecie cuantas llevamos.
Con la mano izquierda pelamos encima de la baraja el primer As boca arriba, explicamos que cada palo de la baraja tiene un significado (trébol suerte, rombos dinero, corazones amor) y especificamos cual es el significado del As que acabamos de pelar, y sin solución de continuidad usamos las cartas de la mano derecha como pala y volteamos el As sobre la baraja.
Hacemos esto con los tres primeros Ases y cuando ya sólo nos queda uno, el de picas (en realidad nos quedan además las tres cartas indiferentes) lo dejamos sobre la baraja de nuestra mano izquierda (dejando además las otras tres cartas) y explicamos que este es el As mas grande, que por eso simboliza el poder y etc etc...
Llegados a este punto, en la baraja situada en la mano izquierda, tenemos el As de picas, luego tres cartas indiferentes y a continuación los tres Ases restantes.
Ahora se distribuyen boca abajo las cuatro primeras cartas sobre la mesa haciendo una línea horizontal, situando la primera, el As de Picas, en un lugar cualquiera que no sea un extremo, así sobre la mesa parece que están los cuatro ases, y así se lo habremos cometado a los espectadores, sin embargo tres de las cartas no son ases.
Indicamos que vamos a poner tres cartas junto a cada una de las que ya están en la mesa, para escenificarlo cogemos las tres primeras (los otros ases) y hacemos un gesto para explicar que lo vamos a poner sobre una carta cualquiera, pero no los dejamos y mientras hacemos esto extendemos las primeras cartas de la baraja en la mano izquierda y sobre una de ellas dejamos los tres ases, recolocamos en la baraja e indicamos que las tres cartas que pondremos sobre cada As son indiferentes, para ello enseñamos una carta que contiene los tres Ases detrás de ella como si fuera sólo una y junto a estas otras dos, haciendo ver que son tres las que tenemos en la mano, en ese momento las dejamos sobre la baraja y cogemos tres (el espectador piensa que son las tres que ha visto) y las ponemos junto al As que está en la mesa (así tenemos ya los cuatro ases juntos).
Seguidamente indicamos que vamos a poner otras tres cartas cualquiera, y las enseñamos rápidamente sin darle importancia y tratando de enseñarlas a espectadores diferentes a los que les enseñamos anteriormente, ya que las que estamos enseñando son las mismas que antes (que nos sirvieron para esconder los ases).
Seguidamente ponemos tres cartas junto a las otras dos que están en la mesa.
En este momento ya están las cartas en la disposición que deseamos, ahora ya sólo falta forzar a los espectadores a que elijan el grupo que nos interesa, el que contiene los cuatro ases, para ello usamos el forzaje del mago.
Una vez que hemos elegido el pack correcto, empezamos la revelación.
Mostramos las tres cartas que están junto a uno de los supuestos ases, y vemos que son tres cualquiera, seguidamente, dando al momento la dosis necesaria de teatralidad, mostramos el supuesto As y "ohhhh, ¿que ha pasado?, no es un As, el As ha desaparecido...".
Con los otros dos packs no elegidos procedemos de una manera similar.
Seguidamente, ya descubierto que no hay nigún As en los packs desechados, agrupamos las cuatro cartas del elegido, las volteamos y vemos que en este caso sí que está el AS de Picas, y entonces "ya dije que este AS representa el poder... y lo representa tanto que..." extendemos y mostramos las cuatro "el resto de los Ases se han venido junto a él...." y los espectadores "¡Ohhhh, increible, los cuatro Ases juntos, si estaban cada uno en un paquete....!".
Vídeo del juego, realizado de una forma ligeramente distinta.
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 9 de Mayo de 2018
Efecto:
Se muestran cuatro ases separados en la mesa y junto a cada uno de ellos se colocan tres cartas indiferentes. Los espectadores eligen un grupo de esos cuatro (un as y tres indiferentes) y al mostrarlos boca arriba, los ases de los packs no elegidos desaparecen y aparecen los cuatro ases en el pack elegido.
Técnica:
Cambio de Braue.
Método:
Se sacan los cuatro ases y se entregan a los espectadores para que los vean, se dejan sobre la mesa e indicamos que el juego va a realizarse con esos cuatro ases, aunque posteriormente utilizaremos mas cartas de la baraja. En el momento de indicar esto, extendemos unas pocas cartas para apoyar la explicación y al recoger tomamos separación de tres de ellas con el meñique de la mano izquierda.
Con la mano derecha cogemos los cuatro ases boca arriba acercándolos a la baraja, iniciando en ese momento el cambio de Braue, consistente en dejar los cuatro ases cara arriba sobre la baraja y acto seguido cogerlos con la mano derecha, aprovechando para llevarnos además las tres cartas separadas con el meñique de la izquierda, así en este momento en la mano derecha tenemos siete cartas, los cuatro ases y tres mas, pero los espectadores piensan que sólo tenemos los cuatro ases.
En el momento de retirar las siete cartas con la mano derecha, intentamos biselarlas un poco para que no se aprecie cuantas llevamos.
Con la mano izquierda pelamos encima de la baraja el primer As boca arriba, explicamos que cada palo de la baraja tiene un significado (trébol suerte, rombos dinero, corazones amor) y especificamos cual es el significado del As que acabamos de pelar, y sin solución de continuidad usamos las cartas de la mano derecha como pala y volteamos el As sobre la baraja.
Hacemos esto con los tres primeros Ases y cuando ya sólo nos queda uno, el de picas (en realidad nos quedan además las tres cartas indiferentes) lo dejamos sobre la baraja de nuestra mano izquierda (dejando además las otras tres cartas) y explicamos que este es el As mas grande, que por eso simboliza el poder y etc etc...
Llegados a este punto, en la baraja situada en la mano izquierda, tenemos el As de picas, luego tres cartas indiferentes y a continuación los tres Ases restantes.
Ahora se distribuyen boca abajo las cuatro primeras cartas sobre la mesa haciendo una línea horizontal, situando la primera, el As de Picas, en un lugar cualquiera que no sea un extremo, así sobre la mesa parece que están los cuatro ases, y así se lo habremos cometado a los espectadores, sin embargo tres de las cartas no son ases.
Indicamos que vamos a poner tres cartas junto a cada una de las que ya están en la mesa, para escenificarlo cogemos las tres primeras (los otros ases) y hacemos un gesto para explicar que lo vamos a poner sobre una carta cualquiera, pero no los dejamos y mientras hacemos esto extendemos las primeras cartas de la baraja en la mano izquierda y sobre una de ellas dejamos los tres ases, recolocamos en la baraja e indicamos que las tres cartas que pondremos sobre cada As son indiferentes, para ello enseñamos una carta que contiene los tres Ases detrás de ella como si fuera sólo una y junto a estas otras dos, haciendo ver que son tres las que tenemos en la mano, en ese momento las dejamos sobre la baraja y cogemos tres (el espectador piensa que son las tres que ha visto) y las ponemos junto al As que está en la mesa (así tenemos ya los cuatro ases juntos).
Seguidamente indicamos que vamos a poner otras tres cartas cualquiera, y las enseñamos rápidamente sin darle importancia y tratando de enseñarlas a espectadores diferentes a los que les enseñamos anteriormente, ya que las que estamos enseñando son las mismas que antes (que nos sirvieron para esconder los ases).
Seguidamente ponemos tres cartas junto a las otras dos que están en la mesa.
En este momento ya están las cartas en la disposición que deseamos, ahora ya sólo falta forzar a los espectadores a que elijan el grupo que nos interesa, el que contiene los cuatro ases, para ello usamos el forzaje del mago.
Una vez que hemos elegido el pack correcto, empezamos la revelación.
Mostramos las tres cartas que están junto a uno de los supuestos ases, y vemos que son tres cualquiera, seguidamente, dando al momento la dosis necesaria de teatralidad, mostramos el supuesto As y "ohhhh, ¿que ha pasado?, no es un As, el As ha desaparecido...".
Con los otros dos packs no elegidos procedemos de una manera similar.
Seguidamente, ya descubierto que no hay nigún As en los packs desechados, agrupamos las cuatro cartas del elegido, las volteamos y vemos que en este caso sí que está el AS de Picas, y entonces "ya dije que este AS representa el poder... y lo representa tanto que..." extendemos y mostramos las cuatro "el resto de los Ases se han venido junto a él...." y los espectadores "¡Ohhhh, increible, los cuatro Ases juntos, si estaban cada uno en un paquete....!".
Vídeo del juego, realizado de una forma ligeramente distinta.
Milagro diabólico
Milagro diabólico.
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 28 de Febrero de 2018.
Efecto:
El espectador elige una carta, se devuelve a la baraja y luego se selecciona un pequeño grupo de cinco y por casualidad, entre estas está la elegida inicialmente. Las cinco últimas se colocan en la mano del espectador que sobre ellas pone la otra mano, y en esta situación, tras un acto mágico, hay un viaje de una carta que hace que la elegida vaya desde la mano hasta la baraja y se situe en el centro de la misma y vuelta respecto a la posición del resto.
Desarrollo:
El mago baraja las cartas por arrastre de una en una o de pocas en pocas y le dice a un espectador que le diga que pare cuando quiera y ahí se selecciona una, que es entregada para que la vea todo el público.
El mago inicia un nuevo proceso de barajar e igualmente le pide al espectador que cuando quiera le diga que pare y ahí se coloca la elegida.
Ya en esta posición, el mago sigue barajando pelando una carta sobre la elegida y controlando la siguiente en salida interior y finalizando el resto de forma indiferente. Aprovecha para hacer un corte por el lugar donde controló, dejando la elegida en segunda posición superior y quedándose en la mano con el pack que la contiene, dejando el otro encima de la mesa.
Se indica que vamos a coger unas pocas cartas, cinco por ejemplo, y se cogen dejando ver claramente que son cinco y se voltean todas a la vez sobre el mismo pack que las contenía, dejando de esta forma la elegida (que era la segunda) en la cuarta posición en superior estando ahora las cinco primeras de cara.
Se inicia maniobra para realizar robo beaddle en la cuarta carta (la elegida) mostrando a los espectadadores de una en una las cinco que volteamos y al llegar a la cuarta se realiza el robo, quedando esta en la parte inferior del pack en posición inversa al resto. Antes de mostrarles las cartas, se indica que no digan nada, que simplemente las vean aunque tampoco hace falta que las memoricen, pero que por lo menos les suenen. Es importante decirles que no digan nada para evitar que puedan decir que la cuarta es la elegida.
Una vez realizado el robo, el pack de la mano derecha se coloca sobre el que habiamos dejado previamente en la mano, así queda un único mazo que contiene la elegida volteada.
Pedimos al espectador que ponga la mano con la palma boca arriba y contamos las cuatro cartas de dorso, realizando un robo beaddle en la segunda para que contemos cinco y parezca que son cinco las que tenemos. Depositamos las cartas en la mano del espectador, y le pedimos que ponga la otra mano encima para que queden completamente cubiertas por el y nadie pueda acceder a ellas, entonces decimos que vamos a hacer viajar la carta que eligió incialmente desde la baraja que está en la mesa hasta su mano, entonces puede que nos digan que eso es imposible porque la carta ya está en la mano, o puede que no diga nada, en cuyo caso preguntamos "¿cual es la carta que elegiste inicialmente?" y al decírnosla, con cara de sorpresa decimos "¡no, me refiero a la que elegiste al inicio del juego, no a las que hemos ido viendo y hemos puesto en tu mano!", entonces el espectador dirá "si, si, esa es la carta elegida", y continuamos "pero si esa ya está en tu mano.... bueno... pues a ver como lo arreglamos... como este es un juego para que la carta viaje, si ya está en tu mano la haremos viajar desde ella hasta la baraja...", entonces hacemos el gesto mágico que nos parezca mas oportuno y decimos que vamos a extraer mágicamente o con ayuda de la imaginación la carta de su mano, y realizmos el gesto de cogerla, de enseñarla, de voltearla para que vean en su imaginación que es la carta elegida y hacemos el gesto de lanzarla sobre la baraja, indicando que la hemos colocado en posición invertida.
Hecho todo lo anterior, pedimos al espectador que levante la mano derecha, cogemos las cartas sobre su mano y "¡aquí sólo hay cuatro cartas....!, ¡una ha viajado!" y vamos mostrando todas una a una indicando que ninguna de ellas es la elegida.
Continuamos diciendo, "¡la carta viajó hasta la baraja, y se quedó volteada respecto al resto, por tanto estará aquí!...." y hacemos una extensión de la baraja apareciendo la elegida como única carta de cara, "¡es magiaaa, ha viajado la carta!"
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 28 de Febrero de 2018.
Efecto:
El espectador elige una carta, se devuelve a la baraja y luego se selecciona un pequeño grupo de cinco y por casualidad, entre estas está la elegida inicialmente. Las cinco últimas se colocan en la mano del espectador que sobre ellas pone la otra mano, y en esta situación, tras un acto mágico, hay un viaje de una carta que hace que la elegida vaya desde la mano hasta la baraja y se situe en el centro de la misma y vuelta respecto a la posición del resto.
Desarrollo:
El mago baraja las cartas por arrastre de una en una o de pocas en pocas y le dice a un espectador que le diga que pare cuando quiera y ahí se selecciona una, que es entregada para que la vea todo el público.
El mago inicia un nuevo proceso de barajar e igualmente le pide al espectador que cuando quiera le diga que pare y ahí se coloca la elegida.
Ya en esta posición, el mago sigue barajando pelando una carta sobre la elegida y controlando la siguiente en salida interior y finalizando el resto de forma indiferente. Aprovecha para hacer un corte por el lugar donde controló, dejando la elegida en segunda posición superior y quedándose en la mano con el pack que la contiene, dejando el otro encima de la mesa.
Se indica que vamos a coger unas pocas cartas, cinco por ejemplo, y se cogen dejando ver claramente que son cinco y se voltean todas a la vez sobre el mismo pack que las contenía, dejando de esta forma la elegida (que era la segunda) en la cuarta posición en superior estando ahora las cinco primeras de cara.
Se inicia maniobra para realizar robo beaddle en la cuarta carta (la elegida) mostrando a los espectadadores de una en una las cinco que volteamos y al llegar a la cuarta se realiza el robo, quedando esta en la parte inferior del pack en posición inversa al resto. Antes de mostrarles las cartas, se indica que no digan nada, que simplemente las vean aunque tampoco hace falta que las memoricen, pero que por lo menos les suenen. Es importante decirles que no digan nada para evitar que puedan decir que la cuarta es la elegida.
Una vez realizado el robo, el pack de la mano derecha se coloca sobre el que habiamos dejado previamente en la mano, así queda un único mazo que contiene la elegida volteada.
Pedimos al espectador que ponga la mano con la palma boca arriba y contamos las cuatro cartas de dorso, realizando un robo beaddle en la segunda para que contemos cinco y parezca que son cinco las que tenemos. Depositamos las cartas en la mano del espectador, y le pedimos que ponga la otra mano encima para que queden completamente cubiertas por el y nadie pueda acceder a ellas, entonces decimos que vamos a hacer viajar la carta que eligió incialmente desde la baraja que está en la mesa hasta su mano, entonces puede que nos digan que eso es imposible porque la carta ya está en la mano, o puede que no diga nada, en cuyo caso preguntamos "¿cual es la carta que elegiste inicialmente?" y al decírnosla, con cara de sorpresa decimos "¡no, me refiero a la que elegiste al inicio del juego, no a las que hemos ido viendo y hemos puesto en tu mano!", entonces el espectador dirá "si, si, esa es la carta elegida", y continuamos "pero si esa ya está en tu mano.... bueno... pues a ver como lo arreglamos... como este es un juego para que la carta viaje, si ya está en tu mano la haremos viajar desde ella hasta la baraja...", entonces hacemos el gesto mágico que nos parezca mas oportuno y decimos que vamos a extraer mágicamente o con ayuda de la imaginación la carta de su mano, y realizmos el gesto de cogerla, de enseñarla, de voltearla para que vean en su imaginación que es la carta elegida y hacemos el gesto de lanzarla sobre la baraja, indicando que la hemos colocado en posición invertida.
Hecho todo lo anterior, pedimos al espectador que levante la mano derecha, cogemos las cartas sobre su mano y "¡aquí sólo hay cuatro cartas....!, ¡una ha viajado!" y vamos mostrando todas una a una indicando que ninguna de ellas es la elegida.
Continuamos diciendo, "¡la carta viajó hasta la baraja, y se quedó volteada respecto al resto, por tanto estará aquí!...." y hacemos una extensión de la baraja apareciendo la elegida como única carta de cara, "¡es magiaaa, ha viajado la carta!"
Feliz coincidencia
Fecha: 28 de Febrero de 2018.
Efecto:
Se reparten cartas sobre la mesa, 11 aproximadamente de una baraja mezclada, un espectador elige libremente una de ellas, el resto van siendo retiradas por el mago, que le va ofreciendo la posibilidad de cambiar la elegida. Retiradas todas, menos la elegida, el espectador corta la baraja, hace tres montones, y la carta superior de cada uno de ellos coincide en el índice, coincidiendo a su vez con la que eligió el espectador.
Preparación:
En la parte superior de la baraja se colocan cuatro ases y a continuación cuatro reyes.
Desarrollo:
Se realiza una mezcla por imbricación sin modificar la posición de las ocho cartas superiores. Se indica que vamos a colocar cartas sobre la mesa, se van dejando de una en una en una dispersión sin aparente control, pero cuidando de saber donde están los cuatro ases, donde los cuatro reyes y donde las otras tres, que serán indiferentes. Se dejarán en una posición similar a la siguiente:
Le pedimos a un espectador que toque una carta cualquiera, la que elija libremente. Como sería bueno que fuera un rey o un as, es mejor buscar un espectador un poco alejado, así, al seleccionar una de las cartas sobre la mesa, es mas improbable que sea una de las indiferentes que le quedan mas alejadas, no obstante si fuera así, se puede seguir con el juego.
Como ya eligió una carta, vamos retirando el resto, empezando por las indiferentes, indicando “entonces esta no la quieres” y la enseñamos sin problemas, “esta tampoco, ni esta...” y una vez que ya descartamos las tres indiferentes continuamos con el resto. En estas tres iniciales no ofrecemos la opción de cambio, si el espectador pidiera por su cuenta cambiar a una de ellas lo permitimos, pero no hacemos el ofrecimiento. Según se van retirando, se van colocando al lado de la baraja en un acto al que no debemos prestarle ninguna atención, realizándolo como algo totalmente accesorio, cuando ya estén las tres retiradas, se ponen tranquilamente encima de la baraja.
Luego se retiran las cuatro cartas de la familia no elegida, y le vamos ofreciendo la posibilidad de cambiar, sin insistir demasiado, las podemos ir retirando cogiendo más de una, por ejemplo 1,2,1 y si en ninguna ha querido cambiar, también podemos mostrarle la última. También se van dejando al lado de la baraja y cuando estén ya las cuatro retiradas, las agrupamos tranquilamente y las ponemos en la parte inferior de la baraja.
Por último retiramos las tres de la familia elegida, aquí ya da totalmente igual si hay o no hay cambio. Las tres retiradas se van dejando junto a la baraja y finalizado el proceso se colocan en la parte superior.
Ya con el espectador en posesión de una carta, que debe continuar boca abajo en la mesa, el mago mezcla la baraja para dar apariencia de un descontrol aún mayor, pero al hacerlo pela las tres primeras cartas para pasarlas a la parte inferior y continua mezclando el resto de forma indiferente.
En esta situación, hay una carta sobre la mesa y otras tres con el mismo valor de índice, en la parte inferior de la baraja, entonces se pide al espectador que corte libremente y se le entrega el montón inferior que quedó tras el corte, pidiéndole que vaya una por una depositando cartas en la mesa haciendo tres montones, con ello va cambiando la posición que tenían y las tres últimas las colocará en la parte superior de cada uno de los montones. Hecho esto, ya sólo falta resolver el juego puesto que cada montón tiene en su parte superior la misma carta que la elegida.
Podemos resolver por ejemplo así: “hemos mezclado una baraja, colocado cartas dispersas sobre la mesa, has elegido la que has querido, has cambiado cuando has querido, hemos vuelto a barajar, has cortado libremente y hecho tres montones, ¡imagínate si la carta que elegiste coincidiera con la superior de cada uno de los montones que has hecho...!” y pedimos que muestre su carta y acto seguido vamos levantado la superior de cada montón, “¡increíble....., las cuatro coinciden....!”
Nota:
Si no hay cambio por parte del espectador o habiéndolo este se produce cuando ya solo quedan cartas de la familia elegida, todo el proceso se desarrolla según lo descrito anteriormente.
Si hay un cambio, eligiendo una de la otra familia (téngase en cuenta que de las indiferentes no le ofrecemos cambiar, simplemente le vamos diciendo que esta no la ha elegido, esta tampoco y esta tampoco) entonces pueden darse dos circunstancias:
1. Aún no hemos retirado ninguna carta de la
nueva familia elegida todo el proceso sigue igual, simplemente cambiamos el
orden de retirada que teníamos pensado y vamos retirando primero el de la nueva
familia elegida.
2.
Ya habíamos retirado alguna carta de la
familia que es ahora la elegida, en ese caso continuamos retirando de esa
familia y cuando hayamos retirado las tres, las colocamos en posición superior
de la baraja y vamos retirando las otras cuatro y las dejamos en la parte
inferior. Si vuelve a haber un cambio que hace que la familia elegida
inicialmente vuelva a serlo, retiramos la que han cambiado, la colocamos en
superior (junto a las otras tres) y ahora al hacer la mezcla hay que cuidar de
no cambiar la posición de las tres de abajo.
Matador
Matador.
Profesor: Manu Vera.Fecha: 7 de Febrero de 2018.
Autor: Paul Harris.
Efecto:
1.- El mago adivina la carta pensada.
2.- El mago muestra una predicción previa que contiene la carta pensada.
3.- La carta pensada resulta ser de un color de dorso diferente al resto.
4.- La carta pensada que pertenece a la baraja (mismo dorso) la tiene el espectador justo en el lugar por el que cortó.
Material:
Una baraja y una carta de otra de diferente color de dorso.
Preparación:
Se coge una carta de otra baraja de un color de dorso distinto y se coloca en la posición 20, colocándose en la posición superior (1) la misma carta que hemos colocado en la 20, pero la pertenciente a la baraja.
Método:
Se pide a un espectador que corte una cantidad de cartas sobre la mano del mago, se indica que sea entre 5-15 aproximadamente ya que es un juego de contar cartas y seleccionar mas resultaria un poco tedioso.
Con el paquete cortado en la mano del espectador, se le pide que vaya contando cuantas tiene colocándolas de una en una sobre la mesa boca abajo. Al ir haciendo este conteo irá cambiando la posición de las cartas. Se explica como tiene que hacerlo y el mago se da la vuelta para no poder saber cuantas cartas cuenta y así desconocer el número que tiene el paquete que contó.
Todos los espectadores han visto ya el número de cartas del paquete y se les indica que memoricen ese número. El pack cogido por el espectador se oculta para que el mago no tenga pistas del número de cartas que contiene.
Ahora el mago coge las cartas que le quedaron en su mano y las voltea y empieza a colocarlas una a una boca arriba formando una hilera, de tal manera que se vea un trocito de cada una. Estas cartas las coge de la parte superior del paquete, que ahora están colocadas en el fondo y las va mostrando cara arriba para así evitar que se vea que hay una de un color de dorso distinto al resto. El número de cartas que van a formar la hilera será siempre de 19.
Se indica a los espectadores que con el número que tienen memorizado, y que corresponde al número que cortaron inicialmente, vayan contado cartas desde el borde superior de la hilera y cuando lleguen a su número, esa será la carta elegida. Sea cual sea ese número, siempre llegarán a la misma (ya que siempre sacamos 19), y esta carta siempre será la que inicialmente estaba en la posición 20 y además es de un color de dorso distinto al resto.
Cuando los espectadores ya hayan identificado su carta, las recogemos todas, las mezclamos, se las damos a mezclar a los espectadores y decimos que vamos a averiguar la suya, y dando un poco de intriga al momento, la averiguamos, y ¡ohhhh, sí.... esa es la carta que habiamos pensado!. En este momento ya ha sucedido el primer efecto de este juego y buscamos el segundo.
Decimos que teníamos la intuición o el presentimiento que iban a elegir precisamente esa carta, y por ello habíamos hecho una predicción en ese sentido, para demostrarlo podemos ilustrarlo de varias formas, por ejemplo podemos enseñar el estuche de las cartas y tener pintado a mano en la parte del cierre el número y el palo de la carta elegida, o podemos tenerlo en un papel dentro del estuche o de cualquier otra forma. En el momento en que enseñamos el estuche o el papel o lo que sea con la carta elegida logramos el segundo efecto, ¡la predicción era correcta, esa es la carta elegida!
Posteriormente, extendemos tranquilamente las cartas boca arriba y decimos, aquí están todas, también la que habeís elegido-pensado, y la sacamos de la baraja, y volteamos el resto y vemos que son de un color determinado y decimos ¡todas las cartas son del color ...., todas menos esta! y la mostramos ¡que es de color diferente!. Aquí tendremos ya el tercer efecto, y enlazando con él decimos que esta carta es de otro color porque como intuíamos que la iban a elegir, la pusimos de otra baraja, pero que si alguien se pregunta donde está la misma carta, pero de la baraja original, entonces que cojan las cartas que cortaron inicialmente, que las vuelvan boca arriba y ¡ohhhh aquí está la misma carta, la elegida-pensada!, ¡han cortado justo por ella!, y aquí se logra el mágico y sorprendente cuarto efecto.
Un video de la realización de este juego.
Siguiendo al líder
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 25 de Octubre de 2017.
Material:
6 cartas rojas y 6 cartas negras.
Efecto:
Una carta de cada color (figura) representará al lider de esas cartas y aunque se intercambien de posición los líderes o los seguidores, estos últimos siempre siguen a su líder.
Técnica:
Carta corrida.
Método:
Explicamos que vamos a hacer un experimento con cartas que tiene que ver con el comportamiento humano y como las personas tienden a seguir a otras a las que les otorgan un liderazgo.
Se colocan 12 cartas juntas en un mazo, 6 de color rojo en la parte inferior y 6 de color negro en la parte superior. Aproximadamente en el centro de cada grupo de cartas colocaremos una figura, el resto serán distintas.
Mostramos en posición de carta corrida las cartas, viéndose la inferior. De una en una en una vamos mostrándolas en vertical, cambiando la baraja a horizontal y depositando la inferior en la mesa boca abajo, vamos repitiendo esto con las cinco primeras. En la sexta, la mostramos en vertical (es la última roja que nos queda en la mano) y al pasar a la posición horiizontal levantamos la mirada de las cartas y decimos que así estaremos colocando todas las rojas y tratamos de enviar disimuladamente la atención a otro lado mientras en la posición vertical estamos deslizando con la técnica de carta corrida la carta inferior y sacamos la segunda inferior, que es negra y la ponemos boca abajo tranquilamente en el pack que está encima de la mesa
A continuación, colocamos tranquilamente la carta siguiente desde posición horizontal en otro pack que será el de las negras pero esta primera que colocamos es la que está en la parte inferior de la mano y es la carta roja que deslizamos anteriormente para evitar colocarla en el pack de las rojas. Cuando hayamos hecho esto continuamos como anteriormente, mostrando cartas en vertical y pasando a horizontal para seguir colocando el resto boca abajo en el segundo pack.
En este instante, tenemos dos packs de cartas, el primero con todas las cartas rojas salvo la superior, que es negra, y el segundo con todas negras salvo la inferior que es roja.
Necesitamos para hacer el juego que en ambos pack la carta de color diferente esté en la parte superior, cosa que ya sucede en el primer pack pero no en el segundo. Para lograr colocarlas correctamente, contamos las cartas con la excusa de comprobar que hemos colocado seis en cada paquete, y lo hacemos intercambiando la posición de las del segundo pack y dejando como estaba el primero.
Ahora cojemos cada pack con la mano, primero uno y luego otro y extraemos de cada uno de ellos una carta (preferiblemente una figura, la única de cada color con la que estamos jugando) mostrando al público como lo hacemos pero evitando que se vea la carta que esta en la parte superior del paquete ya que es de color distinto.
Cada uno de los líderes se deja enfrente de su paquete de cartas sobre la mesa, tal como se muestra en esta imagen.
En este punto hemos dicho que la carta que ha sido extraída representa a un líder de grupo y que las otras son los seguidores del líder.
Empezamos a hacer movimientos explicando que los seguidores siempre siguen a su líder, y hacemos los siguientes:
Movimiento 1.
Intercambiamos la posición de los líderes y mostramos la carta superior de cada pack dejándola sobre los líderes. Decimos: "incluso si el líder cambia de posición, los seguidores le siguen" y se ve que se cumple porque la carta mostrada es del mismo color que el líder aunque este ha cambiado su posición.
Movimiento 2.
Intercambiamos la posición de los seguidores y levantamos la carta superior de cada paquete y la ponemos sobre los líderes. Decimos: "incluso si los seguidores cambian de posición, estos siguen a su líder" y se ve que se cumple porque la carta mostrada es del mismo color que el líder.
Movimiento 3.
La carta superior de cada pack,la ponemos sobre su líder,pero ahora no la ponemos vuelta sino boca abajo y ahora se intercambia el paquete que contiene un líder con el paquete que contiene al otro líder y damos la vuelta a la carta que antes habíamos cambiado (este movimiento es de distracción ya que no hace nada, puesto que si hubiéramos puesto directamente la carta boca arriba, ya coincidía con el líder, pero en ese caso no podíamos decir que habiamos intercambiado nada). Decimos: "Incluso si intercambiamos los líderes y los seguidores, estos siguen a su líder"
Movimiento 4.
Intercambio de la posición de los seguidores y volteamos la carta superior sobre el pack de los líderes. Decimos "y si volvemos a intercambiar a los seguidores, estos vuelven a seguir a su líder"
Movimiento 5.
Hacemos un intercambio en aspa, que en realidad deja todo como estaba, es sólo para despistar y voleteamos las últimas cartas de seguidores que quedan sobre los líderes que tienen en frente. Decimos: "¡¡¡incluso si hacemos un intercambio en aspa de líderes y seguidores, los seguidores siempre siguen a su líder!!!"
Fecha: 25 de Octubre de 2017.
Material:
6 cartas rojas y 6 cartas negras.
Efecto:
Una carta de cada color (figura) representará al lider de esas cartas y aunque se intercambien de posición los líderes o los seguidores, estos últimos siempre siguen a su líder.
Técnica:
Carta corrida.
Método:
Explicamos que vamos a hacer un experimento con cartas que tiene que ver con el comportamiento humano y como las personas tienden a seguir a otras a las que les otorgan un liderazgo.
Se colocan 12 cartas juntas en un mazo, 6 de color rojo en la parte inferior y 6 de color negro en la parte superior. Aproximadamente en el centro de cada grupo de cartas colocaremos una figura, el resto serán distintas.
Mostramos en posición de carta corrida las cartas, viéndose la inferior. De una en una en una vamos mostrándolas en vertical, cambiando la baraja a horizontal y depositando la inferior en la mesa boca abajo, vamos repitiendo esto con las cinco primeras. En la sexta, la mostramos en vertical (es la última roja que nos queda en la mano) y al pasar a la posición horiizontal levantamos la mirada de las cartas y decimos que así estaremos colocando todas las rojas y tratamos de enviar disimuladamente la atención a otro lado mientras en la posición vertical estamos deslizando con la técnica de carta corrida la carta inferior y sacamos la segunda inferior, que es negra y la ponemos boca abajo tranquilamente en el pack que está encima de la mesa
A continuación, colocamos tranquilamente la carta siguiente desde posición horizontal en otro pack que será el de las negras pero esta primera que colocamos es la que está en la parte inferior de la mano y es la carta roja que deslizamos anteriormente para evitar colocarla en el pack de las rojas. Cuando hayamos hecho esto continuamos como anteriormente, mostrando cartas en vertical y pasando a horizontal para seguir colocando el resto boca abajo en el segundo pack.
En este instante, tenemos dos packs de cartas, el primero con todas las cartas rojas salvo la superior, que es negra, y el segundo con todas negras salvo la inferior que es roja.
Necesitamos para hacer el juego que en ambos pack la carta de color diferente esté en la parte superior, cosa que ya sucede en el primer pack pero no en el segundo. Para lograr colocarlas correctamente, contamos las cartas con la excusa de comprobar que hemos colocado seis en cada paquete, y lo hacemos intercambiando la posición de las del segundo pack y dejando como estaba el primero.
Ahora cojemos cada pack con la mano, primero uno y luego otro y extraemos de cada uno de ellos una carta (preferiblemente una figura, la única de cada color con la que estamos jugando) mostrando al público como lo hacemos pero evitando que se vea la carta que esta en la parte superior del paquete ya que es de color distinto.
Cada uno de los líderes se deja enfrente de su paquete de cartas sobre la mesa, tal como se muestra en esta imagen.
En este punto hemos dicho que la carta que ha sido extraída representa a un líder de grupo y que las otras son los seguidores del líder.
Empezamos a hacer movimientos explicando que los seguidores siempre siguen a su líder, y hacemos los siguientes:
Movimiento 1.
Intercambiamos la posición de los líderes y mostramos la carta superior de cada pack dejándola sobre los líderes. Decimos: "incluso si el líder cambia de posición, los seguidores le siguen" y se ve que se cumple porque la carta mostrada es del mismo color que el líder aunque este ha cambiado su posición.
Movimiento 2.
Intercambiamos la posición de los seguidores y levantamos la carta superior de cada paquete y la ponemos sobre los líderes. Decimos: "incluso si los seguidores cambian de posición, estos siguen a su líder" y se ve que se cumple porque la carta mostrada es del mismo color que el líder.
Movimiento 3.
La carta superior de cada pack,la ponemos sobre su líder,pero ahora no la ponemos vuelta sino boca abajo y ahora se intercambia el paquete que contiene un líder con el paquete que contiene al otro líder y damos la vuelta a la carta que antes habíamos cambiado (este movimiento es de distracción ya que no hace nada, puesto que si hubiéramos puesto directamente la carta boca arriba, ya coincidía con el líder, pero en ese caso no podíamos decir que habiamos intercambiado nada). Decimos: "Incluso si intercambiamos los líderes y los seguidores, estos siguen a su líder"
Movimiento 4.
Intercambio de la posición de los seguidores y volteamos la carta superior sobre el pack de los líderes. Decimos "y si volvemos a intercambiar a los seguidores, estos vuelven a seguir a su líder"
Movimiento 5.
Hacemos un intercambio en aspa, que en realidad deja todo como estaba, es sólo para despistar y voleteamos las últimas cartas de seguidores que quedan sobre los líderes que tienen en frente. Decimos: "¡¡¡incluso si hacemos un intercambio en aspa de líderes y seguidores, los seguidores siempre siguen a su líder!!!"
Agua y aceite
Agua y aceite.
Profesor: Manu Vera.
Fecha: 25 de Octubre de 2017.Téncina:
Carta corrida.
La posición de carta corrida se realiza con el dedo pulgar sobre un lado largo de la baraja y el resto de los dedos en el otro lado largo.
La baraja se pone en vertical en la mano izquierda para mostrar la carta y luego se lleva a horizontal para que en esta posición el espectador ya no la vea. Con la yema del meñique y el anular se desliza la carta inferior sobresaliendo por el lado corto interior.
Con el índice derecho sacamos boca abajo la segunda carta inferior (supuesta primera que el espectador vió cuando la baraja estaba en vertical) y la colocamos boca abajo, generando como efecto que hemos sacado la carta inferior.
Efecto:
Se mezclan ocho cartas (cuatro rojas y cuatro negras) tomadas una a una, roja, negra, roja, negra, roja, negra, roja, negra y con un gesto mágico, los colores se separan, apareciendo las rojas todas juntas en un lado y las negras todas juntas en el otro.
Método:
Explicamos que no vamos a hacer un juego, sino un experimento, ya que las cartas sirven para algo más que para jugar. El experimento va a consistir en simular el efecto que se produce entre el agua y el aceite cuando se juntan en un recipiente y se agitan, y como cuando esto ocurre ambos líquidos aparecen mezclados pero una vez se dejan en reposo, agua y aceite se separan.
Diremos que un color de cartas simulan al aceite, por ejempo las rojas y otras al agua, por ejemplo las negras.
Juntamos ocho cartas con los colores separados (4 y 4), rojo en inferior y negro en superior.
Mostramos en posición de carta corrida las cartas, viéndose la carta inferior. De una en una en una vamos mostrándolas en vertical, cambiando la baraja a horizontal y depositando la inferior en la mesa boca abajo, vamos repitiendo esto con las tres primeras cartas, centrando nuestra vista en la baraja mientras explicamos que estamos colocando en un montón las cartas de un color.
En la cuarta carta, la mostramos en vertical (es la última roja que nos queda en la mano) y al pasar a la posición horiizontal levantamos la mirada y decimos que en este momento estamos colocando todas las rojas y preguntaremos a algún espectador "¿que representan a?..." .Con esta explicación y posterior pregunta estamos enviando la atención a otro lado mientras disimuladamente en la posición vertical estamos deslizando con la técnica de carta corrida la carta inferior y sacamos la segunda carta inferior, que es negra y la ponemos boca arriba tranquilamente en el pack que está encima de la mesa.
A continuación, mientras el espectador nos está contestando a nuestra pregunta colocamos tranquilamente la carta siguiente desde posición horizontal en otro pack que será el de las cartas negras pero esta primera carta que colocamos es la que está en la parte inferior de la mano y que es la carta roja que deslizamos anteriormente para evitar colocarla en el pack de las rojas. Cuando hayamos hecho esto continuamos como anteriormente, mostrando cartas en vertical y pasando a horizontal para seguir colocando el resto de las cartas boca abajo en el segundo pack.
El primer pack lo habremos colocado a nuestra izquierda y el segundo a la derecha. y estará compuesto el primero por tres cartas rojas en la parte inferior y una negra en la superior y el segundo pack tendrá una carta roja en la parte inferior y tres cartas negras en la parte superior.
Ahora mezclamos las cartas colocándolas en un sólo paquete, para ello cojemos la primera carta de la derecha y sobre ella colocamos la primera de la izquierda, y así seguimos cogiendo de la derecha y luego de la izquierda hasta tener las ocho en un solo paquete.
Para la formación del único paquete (descrito en el párrafo anterior), indicamos que vamos a mezclar las cartas, y empezamos diciendo "una de un paquete y otra de otro...." mientras colocamos las dos cartas primeras, haciendo énfasis (sin exagerar, con naturalidad) que una carta viene de un paquete y otra de otro, por tanto estamos mezclando y evitando mostrarlas, ya que en realidad una de ellas está en un paquete que no le corresponde, continuamos con los dos siguientes pares de cartas y ahí si podemos enseñarlas diciendo "una roja y una negra, ..." pero al llegar a las dos últimas nuevamente las colocamos sin mostrar, las ponemos directamente diciendo cualquier cosa por ejemplo "y con estas dos ya están todas mezcladas..."
El nuevo paquete lo extendemos sobre la mesa y cogemos las dos cartas centrales con la mano derecha , pulgar en el dorso e índice en la cara y hacemos dos movimientos, uno largo de muñeca para voltear las cartas y otro corto con los dedos para intercambiar su posición . Téngase en cuenta que este movimiento corto de intercambio, necesario para que funcione el juego es imperceptible para el espectador porque se realiza con naturalidad y además, es un movimiento corto tapado por otro movimiento largo, que es el de volteo de cartas.
Ahora, todas las rojas están en un lado y todas las negras en el otro, basta con que mostremos las tres cartas de un extremo y se comprueba que son del mismo color de la que está descubierta a su lado y lo mismo sucede con las otras tres del otro extremo. Pero no mostraremos inmediatamente las cartas que faltan, sino que siguiendo con la rutina según la cual lo que estamos haciendo es un experimento, decimos "pues si esperamos un poco, igual que cuando dejamos reposar el agua y el aceite...." y entonces ya mostramos las cartas y...."¡¡¡efectivamente, igual que el agua y el aceite, las cartas se han separado y se han ido cada una con su color.!!!"
😳
René Lavand nos da una versión diferente, o mejor dicho, varias versiones diferentes, ejecutadas de un modo asombroso, sencillo, increible, fantástico...
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